Y como cada año, cuando llega el final de diciembre, se nos viene encima la avalancha navideña. No es mi intención criticar los belenes, ni la iluminación abusiva, ni siquiera la lotería. Hoy, por estar a dieta, me pienso centrar en los dulces. Ese complemento tan querido y con tantas formas que nos sirve para celebrar el nacimiento de Jesus. Si hay algún despitado siguiendo estas líneas, que sepa que todo lo que rodea estas fechas, es religioso, bueno, prácticamente todo.La nochevieja se salva, pero claro, ahí todos los años nos pillamos religiosamente un pedo de dimensiones bíblicas.
Empezemos con lo típico. Los turrones. Es obvio que en la naturaleza no existen tantos sabores como variedades de turrón conviven. En esta orgía de diferencias hace años que se ganó la carrera. Los grandes chefs de cocina se inspiran en las diferentes tabletas de delaviuda para crear los platos que les sumarán estrellas michelón. Los supermercados y las cestas de navidad son la punta del iceberg de ese ecosistema de colores. El paladar humano se ha quedado obsoleto, es inutil tratar de aprehender los sutiles aromas que una tableta de tres variedades nos ofrece, y todo, efectivamente, recubierto con una pequeña capa de crokanti.
No es por despreciar a nadie, ni meter cizaña, pero los mazapanes perdieron el tren de la diversidad en lo que al gusto se refiere. Saben todos igual. A mazapán. Un único sabor, con su característico recubierto brillante para deleitar nuestras pupilas. No sé por qué no hay mazapanes de chocolate, de naranja, o de, pongamos, peras al vino sobre un lecho de dulces almendras. No los hay. Pero como bien nos enseñó Darwin, si han sobrevivido en esta dura jungla de dulces es por algo especial. Su forma. Existen mazapanes con forma de locomotora, con forma de dignidad, he incluso, mazapanes con forma de mazapanes. Estos últimos, se denominan metamazapanes, y son consecuencia de la simetría del universo, como bien describe la Teoría de Cuerdas. Existe una leyenda que cuenta que no es posible crear una forma que no pueda ser recreada con mazapán.


